Por:&nbsp;Mar Gir&oacute;-Candanedo1, Alejandra Berm&uacute;dez1, Anna Claret1, Liisa L&auml;hteenm&auml;ki2, Jacob Lund Orquin2, Elena Fulladosa1 and Luis Guerrero1 &nbsp; Normalmente, las etiquetas alimentarias se encuentran f&iacute;sicamente asociadas al producto, por lo que son el principal medio de comunicaci&oacute;n entre la industria y el consumidor final (Hagmann &amp; Siegrist, 2020). Sin embargo, la informaci&oacute;n que aparece en las etiquetas de algunos alimentos puede ser poco precisa, ya que muchas veces se especifica la composici&oacute;n nutricional media del lote en lugar de la composici&oacute;n nutricional de ese producto espec&iacute;fico de manera individual (ElMasry et al., 2021). En este sentido, el desarrollo e implementaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as no destructivas puede ser de gran inter&eacute;s, ya que su implementaci&oacute;n permitir&iacute;a determinar la composici&oacute;n, y en algunos casos tambi&eacute;n la calidad, de manera exacta para cada unidad de producci&oacute;n. No obstante, no es suficiente con la implementaci&oacute;n de un etiquetado nutricional de precisi&oacute;n, sino que es crucial el poder comunicar la informaci&oacute;n de las etiquetas de manera clara y concisa, ya que en estudios anteriores se ha observado que una buena parte de los consumidores son incapaces de comprender toda la informaci&oacute;n nutricional proporcionada en las etiquetas de los alimentos (Gir&oacute;-Candanedo et al., 2022). En este contexto, los nuevos sistemas de etiquetado frontal &quot;Front-of-Pack&quot; (FOP) constituyen una herramienta esencial para las empresas que no solo buscan diferenciarse, sino tambi&eacute;n ganarse la confianza y lealtad de sus clientes. La finalidad de los FOP es hacer m&aacute;s accesible la informaci&oacute;n nutricional a los consumidores, facilitando elecciones conscientes m&aacute;s saludables y motivando a los fabricantes a mejorar la composici&oacute;n de sus productos. Un ejemplo de FOP implementado de manera voluntaria es el Nutri-Score. Este sistema utiliza un sem&aacute;foro nutricional de colores y letras para clasificar la calidad nutricional en cinco niveles, desde verde (letra A) hasta naranja oscuro/rojo (letra E), empleando un algoritmo respaldado por criterios de salud p&uacute;blica validados cient&iacute;ficamente (https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/para_el_consumidor/seccion/informacion_Nutri_Score.htm). La implementaci&oacute;n del sistema Nutri-Score en Espa&ntilde;a se ha tenido que enfrentar a diversos desaf&iacute;os desde su introducci&oacute;n. Uno de los principales problemas ha sido la resistencia por parte de algunos sectores de la industria alimentaria, que han expresado su preocupaci&oacute;n sobre c&oacute;mo este sistema podr&iacute;a afectar la percepci&oacute;n de sus productos por parte de los consumidores y, por ende, sus ventas (https://efeagro.com/controversia-nutriscore-espana/). Adem&aacute;s, se ha cuestionado ampliamente idoneidad de este sistema en ciertos alimentos tradicionales espa&ntilde;oles, como el aceite de oliva o los productos l&aacute;cteos, lo que ha generado controversias y discusiones sobre posibles ajustes en el algoritmo utilizado (https://www.ocu.org/alimentacion/comer-bien/noticias/nutriscore-jamon). En este sentido, ser&iacute;a interesante explorar nuevos sistemas FOP m&aacute;s adecuados tanto para la industria como la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola y que puedan solventar los total o parciamente los problemas comentados.&nbsp; La utilizaci&oacute;n de carteles informativos en puntos clave constituye otra forma de transmitir la informaci&oacute;n a los consumidores. En &nbsp;estudios anteriores, se ha observado que las personas tienden a acercarse al placer y a evitar el dolor (Higgins, 1998; Higgins &amp; Crowe, 1997), es por ello que la utilizaci&oacute;n de mensajes basados en la promoci&oacute;n (para ganar salud, confianza en el producto, etc.) o en la prevenci&oacute;n (evitar enfermedades, reducir fraudes, etc.) pueden ser una buena estrategia para ayudar a los consumidores a hacer elecciones de compra m&aacute;s consientes. Sin embargo, no est&aacute; claro hasta qu&eacute; punto estos sistemas (prevenci&oacute;n o promoci&oacute;n) son lo suficientemente efectivos en un contexto de compra real. Las salas inmersivas o espacios recreados representan una herramienta innovadora para realizar estudios de este tipo, ofreciendo una experiencia sensorial que va m&aacute;s all&aacute; de los m&eacute;todos tradicionales de investigaci&oacute;n de mercado (Porcherot et al., 2018). Uno de los principales beneficios de utilizar salas inmersivas es la capacidad de recrear escenarios de compra realistas, increment&aacute;ndose la validez ecol&oacute;gica de los resultados obtenidos. Este enfoque permite que las empresas puedan observar y comprender mejor el comportamiento de los consumidores en un entorno controlado y al mismo tiempo realista. Adem&aacute;s, las salas inmersivas ofrecen la oportunidad de realizar pruebas de concepto y valorar prototipos de productos en un entorno virtual antes de invertir recursos en la producci&oacute;n a gran escala.&nbsp; <p style="text-align: center;"> As&iacute; pues, el objetivo de este estudio fue valorar por un lado si la utilizaci&oacute;n del etiquetado de precisi&oacute;n es relevante para los consumidores, as&iacute; como explorar nuevas formas de comunicar la informaci&oacute;n nutricional en un espacio recreado (sistemas alternativos al Nutri-Score y mensajes relacionados con la salud basados en la promoci&oacute;n o en la prevenci&oacute;n.&nbsp; Metodolog&iacute;a utilizada Participantes&nbsp; Se reclutaron a un total de 100 consumidores espa&ntilde;oles mediante un muestreo por cuotas, considerando tanto la edad (entre 40 y 70 a&ntilde;os) como el g&eacute;nero (un 50% de hombres y un 50% de mujeres). Los criterios de inclusi&oacute;n para participar en el estudio fueron seguir una dieta baja en sal o tener alg&uacute;n familiar que siguiera una dieta baja en sal.&nbsp; Est&iacute;mulos evaluados Este estudio se evaluaron tres aspectos diferentes: &nbsp; a.&nbsp;&nbsp; &nbsp;Dos sistemas de comunicaci&oacute;n de la informaci&oacute;n nutricional desarrollados en estudios anteriores (un sistema gr&aacute;fico y un sistema con caras o emoticonos de colores, ambos detallados de forma individual para cada uno de los nutrientes relevantes: prote&iacute;nas, grasas saturadas, sal, etc.), as&iacute; como el sistema de comunicaci&oacute;n ya existente, Nutri-Score, propuesto por el Gobierno espa&ntilde;ol (AESAN). El objetivo de este experimento era observar cu&aacute;l de los sistemas de comunicaci&oacute;n estudiados prefer&iacute;an y entend&iacute;an mejor los consumidores.&nbsp; b.&nbsp;&nbsp; &nbsp;Tres tipos de jam&oacute;n curado: 1) jam&oacute;n curado comercial (contenido de sal de 5g/100g); 2) jam&oacute;n curado reducido en sal (contenido de sal de 3g/100g); 3) jam&oacute;n curado reducido en sal etiquetado utilizando una tecnolog&iacute;a no destructiva (Gir&oacute;-Candanedo et al., 2023) para obtener un contenido en sal preciso del producto (contenido de sal de 2.6g/100g). En este caso el objetivo de esta actividad era observar el efecto de la utilizaci&oacute;n de un etiquetado de precisi&oacute;n frente a los sistemas tradicionales (valor medio del lote).&nbsp; c.&nbsp;&nbsp; &nbsp;Dos carteles informativos: uno centr&aacute;ndose en la promoci&oacute;n mediante la frase &quot;Menos sal, m&aacute;s salud&quot; (para ganar salud, confianza en el producto, etc.) y otro centr&aacute;ndose en la prevenci&oacute;n mediante la frase &quot;Demasiada sal acorta tu vida&quot; (evitar enfermedades, reducir fraudes, etc.). El objetivo de este estudio era evaluar el efecto la informaci&oacute;n que aparece en los carteles informativos sobre la elecci&oacute;n de productos reducidos en sal. Procedimiento experimental Para llevar a cabo el estudio y simular un espacio de compra, se cre&oacute; un supermercado inmersivo de 2 m3 con im&aacute;genes a tama&ntilde;o real, de 2&times;2 m obtenidas en un supermercado real y colocadas en las cuatro paredes. Dentro del supermercado se instal&oacute; una estanter&iacute;a para poder colocar los distintos productos a estudiar. Para poder examinar el comportamiento ocular de los participantes dentro de este supermercado inmersivo, se utilizaron unas gafas de seguimiento ocular port&aacute;tiles Tobii Pro Glasses 3 (Tobii Pro, Estocolmo, Suecia). Los participantes ten&iacute;an que entrar en el supermercado recreado con las gafas de seguimiento ocular colocadas y previamente calibradas y deb&iacute;an elegir entre diferentes paquetes de jam&oacute;n curado que conten&iacute;an los diferentes sistemas de proporcionar la informaci&oacute;n nutricional y los distintos contenidos de sal descritos anteriormente. Adem&aacute;s, se colocaron los carteles promocionales que destacaban los mensajes &ldquo;Menos sal, m&aacute;s salud&rdquo; y &ldquo;Demasiada sal acorta tu vida&rdquo; sobre el estante del supermercado, exponiendo al 50% de los participantes a cada tipo de cartel. Finalmente, una vez finalizada la selecci&oacute;n del producto m&aacute;s adecuado para ellos y fuera del supermercado inmersivo, se les pregunt&oacute; sobre los motivos de su decisi&oacute;n de compra y el porqu&eacute; de su elecci&oacute;n. <p style="text-align: center;"> Resultados obtenidos Los resultados del estudio muestran una clara preferencia de los participantes por el producto etiquetado de manera precisa. Concretamente, el 71% de los participantes optaron por el producto reducido en sal etiquetado de manera precisa; el 20% opt&oacute; por el producto reducido en sal sin etiquetado de precisi&oacute;n; mientras que, un 9% de los participantes eligi&oacute; el producto est&aacute;ndar sin reducci&oacute;n de sal. Al preguntar a los participantes sobre el motivo de su elecci&oacute;n indicaron tanto el menor contenido en sal de la versi&oacute;n con el etiquetado de precesi&oacute;n (2.6 g/100g) como la garant&iacute;a de que ese producto conten&iacute;a exactamente esa cantidad frente a la incertidumbre asociada al otro producto con el contenido medio del lote. Globalmente, los resultados obtenidos muestran que los participantes tienen en cuenta las necesidades diet&eacute;ticas de su unidad familiar al realizar sus compras, ya que todos ellos segu&iacute;an una dieta baja en sal o ten&iacute;an alg&uacute;n miembro de su unidad familiar que segu&iacute;a este tipo de dieta). En cuanto al sistema de etiquetado, el 45% de los participantes prefirieron el producto que presentaba informaci&oacute;n nutricional de manera gr&aacute;fica, mientras que el 32% opt&oacute; por el sistema de caras. En contraste, solo el 23% eligi&oacute; el sistema actualmente vigente en Espa&ntilde;a (Nutri-Score). Estos resultados parecen indicar que los consumidores prefieren un sistema FOP que contenga colores y el porcentaje de cada nutriente, lo que les permite evaluar mejor si un producto determinado se ajusta o no a cada necesidad espec&iacute;fica. No se observaron diferencias en los resultados entre ambos carteles informativos. El rastreador ocular nos permite valorar la atenci&oacute;n visual prestada por parte de los participantes a los diferentes est&iacute;mulos. Una de las m&eacute;tricas que obtenemos son las fijaciones, per&iacute;odos de tiempo durante los cuales los ojos de una persona permanecen relativamente est&aacute;ticos, enfocados en un punto espec&iacute;fico dentro de su campo visual. Las fijaciones proporcionan informaci&oacute;n sobre qu&eacute; elementos capturan la atenci&oacute;n visual y durante cu&aacute;nto tiempo lo hacen. Los resultados obtenidos mediante seguimiento ocular mostraron que el n&uacute;mero de fijaciones (2.9 para promoci&oacute;n y 5.8 para prevenci&oacute;n) y la duraci&oacute;n de estas (714.0 ms para promoci&oacute;n y 1260.7 ms para prevenci&oacute;n) no se ven afectados de forma significativa por los carteles promocionales a la hora de elegir un producto u otro. Tambi&eacute;n, se observ&oacute; que el sistema de comunicaci&oacute;n que conten&iacute;a informaci&oacute;n de manera m&aacute;s grafica gener&oacute; mayor cantidad de fijaciones y mayor duraci&oacute;n de estas en los participantes. En contraste, el sistema Nutri-Score provoc&oacute; menos fijaciones y con una duraci&oacute;n menor. As&iacute; mismo, se observ&oacute; que el envase de jam&oacute;n curado reducido en sal con un etiquetado de precisi&oacute;n gener&oacute; mayores niveles de atenci&oacute;n y fijaciones m&aacute;s prolongadas en los participantes. Al analizar si los participantes consultaban la tabla nutricional antes de elegir un producto, se observ&oacute; que los participantes prestaron mayor atenci&oacute;n y observaron durante m&aacute;s tiempo la tabla nutricional del jam&oacute;n curado reducido en sal con etiquetado de precisi&oacute;n (5.3 y 2752.2 ms, respectivamente). Este resultado parece indicar que los participantes examinan m&aacute;s detenidamente la tabla nutricional para obtener informaci&oacute;n precisa sobre el producto que desean consumir. Tambi&eacute;n se observ&oacute; que los participantes mostraron mayor inter&eacute;s y fijaciones m&aacute;s prolongadas en la tabla nutricional que acompa&ntilde;a al sistema Nutri-Score (4.1 y 2309.4 ms, respectivamente). En contraste, prestaron menos atenci&oacute;n y observaron durante menos tiempo la tabla nutricional en los sistemas Gr&aacute;fico (3.4 y 1591.0 ms) y de Caras (4.0 y 1975.9 ms). Estos resultados sugieren que, cuando el producto incluye el sistema Nutri-Score, los participantes necesitan m&aacute;s informaci&oacute;n y la buscan en la tabla nutricional para poder tomar decisiones de compra m&aacute;s coherentes con sus necesidades, mientras que, con otros sistemas de etiquetado, la informaci&oacute;n proporcionada por el propio sistema parece ser suficiente. CONCLUSIONES Los resultados de este estudio proporcionan una informaci&oacute;n muy valiosa sobre las elecciones de los consumidores y c&oacute;mo estas se pueden ver afectadas por los sistemas de etiquetado nutricional. As&iacute;, se observa que frente a un requerimiento nutricional espec&iacute;fico (reducci&oacute;n de sal en este estudio), el Nutri-Score no parece proporcionar la informaci&oacute;n suficiente que necesita el consumidor. Del mismo modo, la preferencia observada por el etiquetado de precisi&oacute;n abre nuevas posibilidades a la utilizaci&oacute;n de sensores port&aacute;tiles que permitan caracterizar la composici&oacute;n e incluso la calidad de un producto en el propio lineal del supermercado de forma r&aacute;pida y m&aacute;s exacta. &nbsp; 1IRTA. Food Quality and Technology, Finca Camps i Armet s/n, 17121 Monells, Spain 2BSS. Aarhus University, Department of Management, Fuglesangs All&eacute; 4, Aarhus V, Denmark &nbsp;