Escrito por: Eugenia Bonanno, consultora en Nutritech IA <p dir="ltr">Innovar en alimentos y bebidas signific&oacute;, en gran medida, mejorar lo que ya exist&iacute;a. Reducir el az&uacute;car, incorporar m&aacute;s prote&iacute;na, reemplazar determinados ingredientes, sumar fibra, modificar un sabor o actualizar el packaging eran estrategias suficientes para mantener un producto competitivo y responder a las nuevas demandas del mercado. <p dir="ltr">El consumidor evoluciona m&aacute;s r&aacute;pido que muchas categor&iacute;as alimentarias. Cambian sus h&aacute;bitos, sus momentos de consumo, sus prioridades y hasta la manera en que entiende conceptos como salud, conveniencia, bienestar o indulgencia. Frente a este escenario, reformular un producto puede ser necesario, pero no siempre es suficiente. <p dir="ltr">La verdadera innovaci&oacute;n comienza cuando las empresas dejan de preguntarse c&oacute;mo mejorar un producto existente y empiezan a preguntarse si la categor&iacute;a a la que pertenece sigue teniendo sentido tal como fue concebida. <p dir="ltr">La reformulaci&oacute;n contin&uacute;a siendo una herramienta fundamental para la industria. Permite responder a cambios regulatorios, mejorar perfiles nutricionales, incorporar nuevos ingredientes o adaptarse a determinadas tendencias de consumo. Sin embargo, existe una diferencia cada vez m&aacute;s importante entre mejorar un producto y replantear la propuesta de valor de una categor&iacute;a. <p dir="ltr">Un ejemplo sencillo puede encontrarse en el crecimiento de la demanda de prote&iacute;na. Durante a&ntilde;os, la respuesta de la industria fue desarrollar versiones &ldquo;high protein&rdquo; de productos existentes: barras, yogures, galletas o bebidas con mayor contenido proteico. <p dir="ltr">Pero el fen&oacute;meno actual va mucho m&aacute;s all&aacute; de agregar prote&iacute;na. <p dir="ltr">El consumidor puede buscar prote&iacute;na porque quiere recuperarse despu&eacute;s de entrenar, porque necesita una opci&oacute;n saciante entre comidas, porque est&aacute; intentando incorporar m&aacute;s nutrientes a su alimentaci&oacute;n o simplemente porque percibe este macronutriente como parte de un estilo de vida saludable. <p dir="ltr">La misma tendencia puede generar productos completamente diferentes dependiendo de la necesidad que se quiera resolver. <p dir="ltr">Ah&iacute; aparece el verdadero desaf&iacute;o: la innovaci&oacute;n ya no consiste &uacute;nicamente en agregar un atributo, sino en comprender qu&eacute; problema est&aacute; intentando resolver el consumidor. El consumidor dej&oacute; de pensar en categor&iacute;as tradicionales <p dir="ltr">Una de las principales razones detr&aacute;s de este cambio es que las personas ya no necesariamente organizan sus decisiones de compra de acuerdo con las categor&iacute;as creadas hist&oacute;ricamente por la industria. <p dir="ltr">Para una empresa, un suplemento, una bebida funcional, una barra de cereal y un snack pueden pertenecer a mercados diferentes. Para el consumidor, en cambio, pueden competir por el mismo momento de consumo. <p dir="ltr">Si una persona busca una opci&oacute;n para sentirse con m&aacute;s energ&iacute;a durante la tarde, puede elegir un caf&eacute;, una bebida funcional, un suplemento, una barra o incluso un snack. Si busca mejorar su ingesta de fibra, puede recurrir a un alimento fortificado, una bebida, un polvo soluble o un suplemento dietario. <p dir="ltr">La necesidad es transversal. La categor&iacute;a es una construcci&oacute;n empresarial. <p dir="ltr">Esta transformaci&oacute;n est&aacute; generando una progresiva convergencia entre alimentos, bebidas, suplementos y productos funcionales. Las fronteras se vuelven menos claras y aparecen oportunidades para empresas capaces de detectar esos espacios de intersecci&oacute;n. <p dir="ltr">La pregunta estrat&eacute;gica, entonces, comienza a cambiar. <p dir="ltr">Ya no se trata solamente de preguntar &ldquo;&iquest;en qu&eacute; categor&iacute;a competimos?&rdquo;, sino &ldquo;&iquest;qu&eacute; necesidad estamos resolviendo y contra qu&eacute; otras soluciones competimos?&rdquo;. Salud, funcionalidad y bienestar est&aacute;n redefiniendo el mercado <p dir="ltr">El consumidor actual tambi&eacute;n espera m&aacute;s de los alimentos que incorpora a su rutina. La alimentaci&oacute;n dej&oacute; de ser solamente una fuente de energ&iacute;a o placer y comenz&oacute; a ocupar un lugar m&aacute;s importante dentro de las estrategias personales de bienestar. <p dir="ltr">Digesti&oacute;n, energ&iacute;a, concentraci&oacute;n, descanso, recuperaci&oacute;n, salud metab&oacute;lica, inmunidad y envejecimiento saludable son algunos de los territorios que est&aacute;n impulsando nuevos conceptos de producto. <p dir="ltr">Esto est&aacute; generando una transformaci&oacute;n interesante: los beneficios funcionales comienzan a convertirse en el punto de partida para desarrollar productos, en lugar de ser simplemente un atributo agregado al final del proceso. <p dir="ltr">Un producto ya no necesariamente nace porque una empresa quiere lanzar &ldquo;una nueva galleta&rdquo;. Puede nacer porque existe una oportunidad alrededor de la alimentaci&oacute;n funcional para determinados momentos del d&iacute;a y, a partir de ese insight, definirse si la mejor soluci&oacute;n es una galleta, una barra, una bebida, un polvo o un formato completamente nuevo. La conveniencia tambi&eacute;n est&aacute; redise&ntilde;ando categor&iacute;as <p dir="ltr">Las rutinas actuales hacen que los consumidores valoren productos que puedan transportarse f&aacute;cilmente, consumirse r&aacute;pidamente y adaptarse a diferentes momentos. Pero conveniencia ya no significa &uacute;nicamente &ldquo;listo para consumir&rdquo;. <p dir="ltr">Tambi&eacute;n significa facilidad de incorporaci&oacute;n a la rutina. <p dir="ltr">Un producto puede ser conveniente porque se consume en pocos minutos, porque no requiere refrigeraci&oacute;n, porque puede llevarse en una cartera, porque se incorpora a una bebida habitual o porque permite resolver una necesidad nutricional espec&iacute;fica sin modificar demasiado los h&aacute;bitos cotidianos. <p dir="ltr">Esto explica, en parte, el crecimiento de formatos h&iacute;bridos. Polvos que se transforman en bebidas, snacks que funcionan como fuente de nutrientes, bebidas que incorporan beneficios funcionales y alimentos que ocupan territorios tradicionalmente asociados con la suplementaci&oacute;n. <p dir="ltr">La innovaci&oacute;n aparece justamente en esos espacios donde las categor&iacute;as comienzan a mezclarse. De los datos del consumidor al redise&ntilde;o de una categor&iacute;a <p dir="ltr">Conocer las tendencias generales ya no alcanza. <p dir="ltr">Decir que los consumidores buscan productos m&aacute;s saludables, m&aacute;s proteicos o m&aacute;s convenientes aporta informaci&oacute;n, pero no necesariamente una oportunidad concreta de innovaci&oacute;n. <p dir="ltr">El verdadero valor aparece cuando las empresas pueden detectar se&ntilde;ales m&aacute;s espec&iacute;ficas: qu&eacute; formatos est&aacute;n generando inter&eacute;s, qu&eacute; sabores aparecen recurrentemente en las conversaciones de los consumidores, qu&eacute; atributos son valorados, qu&eacute; productos reciben cr&iacute;ticas, qu&eacute; necesidades todav&iacute;a no encuentran una soluci&oacute;n satisfactoria y qu&eacute; ocasiones de consumo est&aacute;n creciendo. <p dir="ltr">Aqu&iacute; la tecnolog&iacute;a adquiere un papel central. <p dir="ltr">El an&aacute;lisis de reviews, redes sociales, ecommerce y otras fuentes de informaci&oacute;n permite observar el comportamiento del consumidor con un nivel de detalle que antes era mucho m&aacute;s dif&iacute;cil de alcanzar. La inteligencia artificial puede ayudar a procesar grandes vol&uacute;menes de informaci&oacute;n y encontrar patrones que podr&iacute;an pasar inadvertidos en una investigaci&oacute;n tradicional. <p dir="ltr">Pero recopilar datos no es innovaci&oacute;n. <p dir="ltr">El verdadero desaf&iacute;o consiste en transformar esos datos en decisiones. <p dir="ltr">Un comentario recurrente puede convertirse en un insight. Ese insight puede transformarse en una oportunidad. Y esa oportunidad puede dar lugar a un nuevo formato, una formulaci&oacute;n, una ocasi&oacute;n de consumo o incluso una categor&iacute;a completamente diferente. El Food Design cambia el punto de partida <p dir="ltr">Tradicionalmente, el proceso pod&iacute;a comenzar con una formulaci&oacute;n o con una idea tecnol&oacute;gica y luego buscar un mercado para ella. Hoy, cada vez resulta m&aacute;s relevante invertir el proceso: comenzar por una necesidad concreta del consumidor y utilizar la tecnolog&iacute;a, la formulaci&oacute;n y el dise&ntilde;o para construir una soluci&oacute;n. <p dir="ltr">Eso es parte de lo que plantea el Food Design aplicado a la innovaci&oacute;n: no dise&ntilde;ar solamente el producto, sino pensar integralmente la experiencia que lo rodea. <p dir="ltr">&iquest;Qu&eacute; necesidad resuelve? &iquest;En qu&eacute; momento se consume? &iquest;Qu&eacute; formato resulta m&aacute;s conveniente? &iquest;Qu&eacute; sabor espera el consumidor? &iquest;Qu&eacute; textura genera aceptaci&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo deber&iacute;a presentarse? &iquest;Qu&eacute; precio est&aacute; dispuesto a pagar? &iquest;En qu&eacute; canal espera encontrarlo? <p dir="ltr">Todas estas variables pueden modificar radicalmente la definici&oacute;n de una categor&iacute;a. El nuevo desaf&iacute;o: conectar I+D, marketing y negocio <p dir="ltr">Redise&ntilde;ar categor&iacute;as tambi&eacute;n implica cambiar la forma en que trabajan las empresas. <p dir="ltr">La innovaci&oacute;n ya no puede quedar aislada dentro del &aacute;rea de Investigaci&oacute;n y Desarrollo. Para detectar oportunidades reales es necesario conectar conocimiento t&eacute;cnico, comportamiento del consumidor, marketing, estrategia comercial y viabilidad industrial. <p dir="ltr">Un insight puede ser atractivo desde el punto de vista del consumidor, pero inviable t&eacute;cnicamente. Una formulaci&oacute;n puede ser excelente, pero no tener una propuesta comercial suficientemente diferenciadora. Un producto puede responder perfectamente a una tendencia, pero llegar demasiado tarde al mercado. <p dir="ltr">Por eso, el redise&ntilde;o de categor&iacute;as requiere una mirada transversal. <p dir="ltr">Las empresas que logren integrar estos conocimientos podr&aacute;n pasar de reaccionar frente a las tendencias a anticiparse a ellas. La pr&oacute;xima innovaci&oacute;n puede no parecerse a lo que ya existe <p dir="ltr">El mayor cambio probablemente sea conceptual. <p dir="ltr">Durante mucho tiempo, la innovaci&oacute;n alimentaria estuvo asociada con hacer una versi&oacute;n mejor de algo conocido. Menos az&uacute;car. M&aacute;s prote&iacute;na. M&aacute;s fibra. Menos calor&iacute;as. Nuevos sabores. Nuevos envases. <p dir="ltr">Cuando las necesidades del consumidor cambian profundamente, quiz&aacute;s no exista una reformulaci&oacute;n capaz de resolver el problema. En algunos casos, la respuesta requiere cambiar el formato, la ocasi&oacute;n de consumo, el beneficio, el canal o incluso la definici&oacute;n misma del producto. <p dir="ltr">Esto abre una enorme oportunidad para la industria foodtech. <p dir="ltr">Las empresas que observen &uacute;nicamente su portfolio buscar&aacute;n el pr&oacute;ximo SKU. Las que observen al consumidor podr&aacute;n descubrir nuevas oportunidades de mercado. <p dir="ltr">Porque el futuro de la innovaci&oacute;n alimentaria no necesariamente est&aacute; en crear una mejor versi&oacute;n de lo que ya existe. <p dir="ltr">Est&aacute; en detectar cu&aacute;ndo lo que existe ya no alcanza. <p dir="ltr">Y cuando una categor&iacute;a deja de responder a las nuevas necesidades, la verdadera innovaci&oacute;n no consiste en reformularla. <p dir="ltr">Consiste en redise&ntilde;arla.